Taller de dibujo dirigido a familias. Combina ciencia, arte y territorio a través de la observación del entorno. Se centra en polinizadores poco reconocidos —moscas, escarabajos, polillas, murciélagos, hormigas y abejas silvestres— para resaltar su papel esencial en el sostenimiento de la vida.
A partir del dibujo como herramienta de atención y reflexión, se cuestionan las jerarquías perceptivas que priorizan ciertas especies y se amplía la noción de lo que merece cuidado.
La propuesta invita a imaginar lo invisible, lo pequeño y lo rechazado como parte fundamental de las tramas de la existencia compartida, promoviendo formas más sensibles de relación con el mundo.

